martes, noviembre 08, 2005

A propósito de Perú

¿Qué pasa en Perú?
Han pasado ciento y tantos años y sigue existiendo un espíritu bélico en dirigentes de distintos ámbitos, una especie de resentimiento hacia Chile. No es lo que percibimos cuando nos encontramos con peruanos en cualquier lugar del mundo y trabamos amistades profundas, sinceras, relaciones francas, una solidaridad de clan por el solo hecho de ser peruanos y chilenos, como si eso nos uniera más que a nada en el mundo.
Antiportaliano como he sido siempre, sigo creyendo que el peor error de Chile en el siglo XIX fue no haberse sumado al hermoso proyecto de Santa Cruz de reponer el imperio Inca, pero incrementado con aquellas partes de Chile a las que no llegaron los altiplánicos con su cultura y poder. Chile, Perú y Bolivia, como partes de un mismo Estado federado, podrían haber significado un poder enorme en América, con riqueza y capacidad para beneficiar a sus pueblos. Bolivia sería más grande – pues de seguro no habría perdido el Chaco -, Chile sería más grande – pues no habría perdido la Patagonia – y Perú estaría más integrado socialmente y gastaría menos en sus resentimientos bélicos hacia Chile. El cobre peruano y el Chileno, el petróleo y el gas de todos unidos, las riquezas agrícolas y las distintas etnias, razas, procedencias, migraciones, todos trabajando unidos, sin perder tiempo ni dinero en armamento. Ni guerras.
Los chilenos seríamos menos prepotentes, los otros no estarían dolidos, seríamos capaces de sumar culturas y esfuerzos. ¿Es un sueño? Si, sin duda, pero creo que ya va siendo hora que algunos formulen una propuesta efectiva que daría a todos satisfacción..
EL MERCURIO publica hoy, quizás con qué intención, la lista de armamentos y capacidad bélica de Chile y Perú. ¿Llama a la guerra?
Yo prefiero llamar a la paz y comenzar a sembrar para que algún día el sueño del indio Andrés Santa Cruz, sea tan fuerte como el de Bolívar y América tenga menos países y más bienestar para sus pueblos.

4 comentarios:

Adolfo Braüchi Mesina dijo...

Jaime:

Un gran sueño que no se realizó.
Pienso , en todo caso , que nos salvamos que el nuevo imperio ya nos hubiese atacado, cual Irak, por nuestro atrevimiento de tener tanto hidrocarburo.

Sobre el merculo, que se puede decir de todo lo que ya se ha escrito.
Quizás tengan intereses privilegiados en la venta de armas.
Putos........
Saludos

Adolfo Braüchi Mesina dijo...

Jaime:

Un gran sueño que no se realizó.
Pienso , en todo caso , que nos salvamos que el nuevo imperio ya nos hubiese atacado, cual Irak, por nuestro atrevimiento de tener tanto hidrocarburo.

Sobre el merculo, que se puede decir de todo lo que ya se ha escrito.
Quizás tengan intereses privilegiados en la venta de armas.
Putos........
Saludos

Aleka Vial dijo...

Jaime:
Totalmente de acuerdo con lo de Perú pero lo que
planteas es de otro mundo, de otra era, de otro nivel
de conciencia, el que desgraciadamente no nos acompaña todavía en el
planeta...

Pero si estamos viviendo la política del hombre común, hecha siempre a
corto plazo y con limitada visión... más preocupada de firmar grandes
acuerdos comerciales que de curar viejas heridas y transformar deudas
históricas en alianzas estratégicas. Pues existe la falsa creencia de que
nada debemos, ni a Bolivia ni al Perú, y resulta que el vencedor nada
menos que se alimenta del perdedor. La ley de la interdependencia es feroz
y el ganador no puede sobrevivir sino es gracias al sacrificio de quien
entrega la vida, la sangre o el territorio...

La sangre derramada en nuestro favor, las deudas históricas, no deben ser
olvidadas, deben irse saldando ineludiblemente y a cuenta gotas a lo largo
del tiempo, con una estrategia internacional bien dirigida...pero bueno,
eso es el arte de gobernar.

Cuánto hay que aprenderle a los mexicanos, por ejemplo, en política
exterior: ricos, ricos pero siempre humildes y haciéndose los pobres;
aliados de todos los chicos que los rodean, siempre en su defensa, atentos
a lo que les sucede, a defenderlos dónde sea, porque conocen los misterios
y el efecto boomerang de las relaciones exteriores; están siempre
visitando a sus hermanos pequeños, invitándolos continuamente, anfitriones
perfectos y gozadores, tratándolos como grandes señores, siempre...

Pero ¿qué hacemos en Chile? siendo pobres nos hacemos los ricos, y sin
mirar atrás ni al lado pretendemos mostrar sólo esa cara al mundo… y el
mundo para nosotros está bien al otro lado, lejos, no aquí cruzando la
cordillera. Nos gusta aliarnos primero con los grandes, y nos olvidamos de
ofrecer ayuda e involucrarnos a fondo en cada crisis de nuestros hermanos
pequeños... Así ¿quién puede querernos?

El resentimiento entre los hermanos sólo emerge si se alimenta a través de
los años, y hacen falta dos para bailar el tango. No se trata sólo de un
tema electoral como pretenden venderlo los incapaces de hacerse una
autocrítica profunda, y quienes probablemente consideran "indigno"
cuestionarse a sí mismos, corregir y enmendar el rumbo. Y así vamos
reproduciendo nuestro afán por mirarnos el ombligo, y el de los amigos
íntimos, de escucharnos sólo a nosotros mismos acerca de lo honrados,
macanudos y solidarios que somos los chilenos...

Y escondidos tras la cordillera sin sacar la cabeza cuando hay que
sacarla, sin ponerse cuando hay que ponerse -salvo excepciones muy bien
estudiadas que benefician la imagen internacional ante la coyuntura
política-, sin jugárnosla o mojarnos el potito, como se dice vulgarmente,
por las causas perdidas o no perdidas de nuestros vecinos y, además, con
la pretensión venida de no sé dónde de ser la Suiza o la no sé qué de
América... quizá, mirándonos a largo plazo, podremos obtener imágenes tan
atractivas como las que se ven por estos días en las calles de París.

La queja es vieja y si sigue allí es por oídos sordos... No hay ninguna
razón para que las
relaciones regionales de Chile sean mejores de lo que
son hoy, no se han construido. Como le decía el otro
día a un amigo, la lealtad y la verdad se ganan con lo mismo, no se
otorgan por nuestra cara bonita, tampoco por contar con el mejor
estadista, la mejor reputación, ni el mejor vestido de fiesta...

Quizá, si nos reconociéramos ignorantes -que sin duda lo somos- partiendo
por nuestras raíces, historia y cultura en común podríamos visualizar un
punto de partida...
ALEKA VIAL

María Teresa Larrain dijo...

JAIME

Estimado Jaime:
Recibí tu invitación vía email para conocer tu blog y me encantó no sólo
la presentación de tu página sino el hecho que uno puede también
participar. Te mando un comentario que me gustaría si fuese posible que lo
incorporaras.
Yo me he establecido en Isla Negra, por la misma razón que tú en tus
escritos y cartas. Vivo una vida tranquila, donde escribo mucho y me
integro a los buenos vecinos del lugar. La opción en dejar la gran ciudad
solo me ha dado satisfacción, paz, tiempo y libertad para decir lo que
pienso hoy, mañana y siempre.

Con hijos grandes y con la misma convicción de vida, da gusto estar aquí
y contemplar el paisaje humano de Santiago pleno de tensiones, vanidades y
falacias, en contraste con este paisaje donde el mar te lleva en
lontananza hacia donde uno quiere ir...
MARÍA TERESA LARRAÍN
LLEGO VOLANDO
No me refiero a la canción del Pato Mahnns que marcó una década en
nuestras vidas. Me refiero a Alberto Fujimori, ingeniero, ex Presidente de
Perú, quien pasara nuestra entrada internacional como Pedro por su casa.
Hay que investigar, dice el Gobierno.¿Investigar qué?
A la Dirección de Aereonáutica, a Investigaciones, a Interpol, al maletero?
A quien culparán ahora?
Para nadie es un misterio que los cielos nacionales e internacionales
tienen su legislación severa y quien las viola corre el riesgo de que su
nave sea derribada. Fujimori pasó el cielo norteamericano, el mexicano y
llega a Chile en momentos en que algunas de nuestras autoridades hablan
que “las fuerzas armadas saben lo que tienen que hacer” en abierta
relación al conflicto gestado por el cambio de límites marítimos con la
recién publicada ley peruana, donde se desconocen tratados firmados entre
Chile y Perú hace cincuenta años. Titulares en rojo avivaban la cueca en
el país hermano. Con mayor razón entonces, los cielos nuestros debieron
estar bien resguardados. ¿Seguridad?, la mínima, señores...
Por lo visto mas que investigación de una situación inexplicable, deberían
dejar sus puestos las cabezas de Interior, Defensa y Relaciones
Exteriores. Ello a manera de hacerse responsable de esta vergüenza
nacional.
Lo vivido es un Juego de Ajedrez, donde los responsables de esta abrupta y
“anunciada” llegada para algunos han sido sólo peones en manos del
ingeniero de la sonrisa asiática. Esto es mucho más que el Jaque Mate
efectuado por Fujimori. Esto es un acto de Inteligencia Magistral que
tendrá que escribirse en los anales de estudios de las Ciencias Políticas
y de Defensa de nuestro continente.
Inteligencia? Si. Por un lado la llegada de Fujimori deja en segundo plano
la tensión gestada por la discusión limítrofe. Los titulares de la prensa
hoy y seguramente mañana solo hablarán del caso del hombre de chalecos
antibalas, quien cuando fuera Presidente de Perú se paseó por la Embajada
de Japón mostrando como trofeos de caza a los terroristas muertos.
Inteligencia? Si, porque nuestro país ha mostrado con creces que su “asilo
contra la opresión”es garantía de personajes corruptos, pedófilos,
racistas, traficantes de armas, y causantes de las peores violaciones a
los derechos humanos en nuestro continente. Léase Menem, Schaefer, Rauff y
un caballero anciano innombrable cuya soledad ya es un castigo en si
mismo.
Fujimori calculó con un año de antelación la llegada a Chile. Aprendió él
y su equipo de abogados las leyes de extradición. Sabe que el proceso
puede tomar meses y que no se le extraditará a Perú, salvo por una razón
poderosa – canje. Perú archiva la ley limítrofe marítima “ de macetero”
recién promulgada y reconoce los tratados y Chile les entrega a Fujimori
en bandeja.
Puede suceder también, que en vista de tanto trámite, nuestro hombre del
sol naciente, se aburra de andar con tanto guardaespalda y policías
cercándolo, y se arranque a Reñaca con alguna modelo o vaya a algún
programa de televisión para elevar el rating de una destacada animadora.
En este país de farándula y equívocos, todo es posible.



MARIA TERESA LARRAIN